A la salida del extractor y la desoperculadora,
la miel contiene restos de opérculos, abejas, larvas
y otras impurezas que deben ser eliminadas lo mas rápido
posible.
Los métodos utilizados son los decantadores y las
piletas de Decantación y filtrado. Estas permiten una
rápida limpieza de la miel por su amplia superficie
de decantado y su sistema de trampas y filtros escalonados.
Su ubicación a nivel del piso hace fácil el
retiro de las mismas y el cambio de los filtros saturados.
Un sistema de bombeo, no debe instalarse a la salida de los
extractores. Las partes internas de las bombas, aplastaran
abejas y larvas, contaminando la miel. Además pueden
ser dañados por las impurezas.
En zonas de clima frío con mieles muy viscosas, es
necesario instalar un calefactor eléctrico controlado
por termostato dentro de la pileta.
Este sistema permite llenar directamente los tambores, donde
la miel, terminara su Decantación Esto es conveniente
en plantas de extracción comunitarias, donde cada apicultor,
quiere llevarse su miel después de la extracción
Este sistema rápido sirve como limpieza primaria de
la miel. Para terminar el proceso es necesario el reposo de
la miel por 4 o 5 días en tanques decantadores y después
llenar los tambores.
Un sistema ideal de tanques de Decantación debe contar
con circuitos de cañerías y llaves de paso que
permiten el trabajo en conjunto o en forma individual para
evitar el mezclado de mieles de distintos orígenes
o productores.
También es importante la ubicación de los decantadores.
El local debe contar con las condiciones elementales de higiene,
sanidad y una temperatura promedio de 25 ºC para que
sea efectiva la Decantación
En pequeñas explotaciones, piletas de Decantación
y los coladores deben utilizarse antes de colocar la miel
en los tambores.
Una vez terminada la Decantación y envasada en los
tambores, estos deben colocarse en depósitos lo mas
frescos posible.